“El Meximalismo como acto de resiliencia”

En el mundo del diseño es muy fácil caer en tendencias que invaden las redes sociales, todos queremos crear algo relevante que se vuelva viral y por eso seguimos tendencias, una de las más relevantes que ha venido cobrando fuerza durante los últimos años es el minimalismo, que ha estado muy presente con la famosa frase “menos es más”, principio popularizado por el arquitecto y diseñador alemán Ludwig Mies van der Rohe, donde se muestra al diseño con fondos limpios, pocos elementos y colores neutros, como explica Ellen Lupton (2014), la reducción de elementos visuales puede ayudar a dirigir la atención hacia aquello que realmente importa dentro de una composición, esta tendencia ha sido efectiva para simplificar mensajes y parece justificar cualquier decisión del diseño, sin embargo, esta fiebre del minimalismo ha hecho que el diseño se convierta en algo monótono, algo “básico”, algo que hace que nos replanteemos, ¿Qué pasa cuando le quitamos demasiado al diseño?
A veces, al eliminar elementos en busca de simplicidad, también eliminamos personalidad, historia, contexto y cultura, las marcas comienzan a parecerse entre sí, los logotipos pierden rasgos distintivos, las experiencias visuales se vuelven cada vez más homogéneas, y es precisamente en este punto en el que todos se ven iguales cuando resurge el maximalismo y particularmente el MEXIMALISMO.

Más que ser una tendencia estética el Meximalismo es una resistencia visual que recupera nuestra cultura mexicana, surge del maximalismo una corriente que se caracteriza del exceso, de acuerdo con Maximalism in Design (Victionary, 2023), el maximalismo contemporáneo surge como una reacción frente a la homogeneización estética y busca devolver expresividad a los lenguajes visuales, y en este caso, en el meximalismo se resaltan los colores vibrantes, patrones complejos, texturas, símbolos populares y una riqueza visual que caracteriza a la cultura mexicana, recuperando aquello que durante mucho tiempo se consideró "demasiado" aquí se defiende el “más es más”, algo que coloquialmente dirías como que se le cuelga hasta el molcajete.
En el diseño gráfico podemos resaltar esta tendencia desde los cárteles con rótulos, diseños de empaques como el tequila o el mezcal, hasta posters culturales como la lucha libre, pero lejos de ser un “exceso sin sentido”, el meximalismo encuentra valor precisamente en la abundancia, celebrando los detalles, abrazando la diversidad visual y reconociendo que la identidad cultural también puede comunicarse a través de la saturación, el contraste y la complejidad.
Ahora bien, regresando a las tendencias de diseño, yo no creo que seguirlas sea algo negativo, siempre y cuando se alineen a los valores de tu marca o lo que quieras comunicar, las tendencias existen porque responden a necesidades, contextos y comportamientos específicos, considero que el problema aparece cuando construimos toda una identidad visual alrededor de una moda pasajera. Una marca sólida no debería depender exclusivamente de una tendencia para existir.
Por eso, tampoco estoy en contra del minimalismo, me parece que hay marcas cuyos valores encuentran una
conexión auténtica con esta filosofía y logran resultados extraordinarios, lo mismo ocurre con el meximalismo, funciona siempre y cuando conectan con los valores que se quiera comunicar.
Considero que ninguna tendencia es superior a otra, tanto el minimalismo como el maximalismo son importantes en el mundo del diseño, sin embargo considero que en los últimos años hemos abusado del minimalismo y que algunos diseños han perdido identidad cultural, como señala Rick Poynor (2010), los movimientos visuales más relevantes suelen surgir cuando los diseñadores cuestionan las reglas dominantes de su época, por eso me parece importante hacer énfasis en el meximalismo, ya que, como diseñadores mexicanos, deberíamos sentirnos orgullosos de que este movimiento forma parte de nuestro patrimonio cultural y no porque debamos aplicarlo en todos los proyectos, si no en los que funciona y vale la pena expresar como parte de nuestra cultura, de nuestra historia y de nuestra manera particular de entender el color, la celebración y la comunicación.

En una industria cada vez más globalizada, diseñar desde nuestra identidad también es una forma de preservar lo que somos, el meximalismo es un recordatorio de que el diseño no siempre necesita reducirse para ser efectivo y en un mundo donde cada vez más cosas comienzan a parecer iguales, eso puede convertirse en un acto de resiliencia.
Referencias bibliográficas:
- Heller, S. & Vienne, V. (2012). 100 Ideas that Changed Graphic Design. Laurence King Publishing.
- Lupton, E. (2014). Graphic Design: The New Basics. Princeton Architectural Press.
- García Canclini, N. (1990). Culturas híbridas: Estrategias para entrar y salir de la modernidad. Grijalbo.
- Victionary. (2023). Maximalism in Design. Victionary Publishing.
- Poynor, R. (2010). No More Rules: Graphic Design and Postmodernism. Laurence King Publishing.